Diciembre ha llegado un poco tarde, pero llego al fin, tal ves se quiso hacer desear sus tardecitas de verano, de solcito fresco enrollado con un vientico frio que pareciera que lo abrazara a uno de pronto.
Este diciembre viene con un cargamento de dudas, de retos y misterios para el 2011, viene cargado de la emoción de no saber que aparecerá en el camino, pero con la certeza de que se enfrentara con una sonrisa en la cara y algunos sueños entre las gavetas del corazón, por ahora, mientras el 2010 celebra sus ultimas semanas, quiero estar como Fito Paez y aquella canción que comienza: "me gusta estar al lado del camino..."
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